Si a ti o a tu hijo les han dicho que los frenos podrían requerir extraer dientes, es natural preocuparse. La respuesta honesta es que ni el tratamiento con extracciones ni el que las evita es universalmente correcto: la mejor opción depende de la edad, la severidad del apiñamiento, la estructura de la mandíbula y la salud de la vía aérea.
Cuándo la extracción puede ser la opción correcta
Hay situaciones en las que extraer un diente es el camino más responsable, por ejemplo, un apiñamiento severo en una mandíbula demasiado pequeña para expandir, o pacientes adultos cuyo crecimiento ya terminó y la expansión ya no es posible. Cuando se extraen dientes, cerrar ese espacio requiere una planificación cuidadosa.
Cómo una evaluación temprana ayuda a evitar extracciones
En niños y adolescentes, el momento lo cambia todo. Entre los 7 y los 10 años aproximadamente la mandíbula aún se está desarrollando, lo que puede permitirnos ampliar el paladar para crear espacio, guiar los dientes en erupción y apoyar un desarrollo saludable de la vía aérea, a menudo reduciendo la necesidad de extracciones más adelante.
La American Association of Orthodontists recomienda una primera evaluación de ortodoncia a los 7 años. Una evaluación temprana no busca apresurar el tratamiento; ayuda a identificar a quién le conviene una guía temprana mientras aún hay más opciones disponibles.
Nuestro enfoque
No nos apresuramos a extraer cuando la expansión es posible, y no evitamos las extracciones cuando son realmente la respuesta correcta. En cualquier caso, explicamos nuestro razonamiento para que puedas tomar una decisión informada.

